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Lanza CONAC convocatoria para Premio Nacional de Actuaría 2022

Con el objetivo de “estimular y reconocer la investigación aplicada, el análisis de temas de interés relacionados, la innovación y la creación de proyectos relacionados con la profesión de Actuaría en México”, el CONAC lanzó el pasado 15 de julio la convocatoria para el Premio Nacional de Actuaría 2022.

Como parte de las acciones del Consejo Directivo 2021-2023 del Colegio Nacional de Actuarios (CONAC), encabezado por el Act. Alejandro Turner, el pasado viernes 15 de julio se anunció la convocatoria para el Premio Nacional de Actuaría 2022, en el cual se busca estimular la investigación aplicada relacionada a la profesión actuarial y en el que podrán participar proyectos inéditos de investigación o tesis de titulación que planteen “hipótesis, metodologías o herramientas innovadoras y originales”.

Este importante premio estará dividido en dos categorías:

  • Investigación, y
  • Startups e innovación

La fecha límite para el envío de trabajos es el 2 de septiembre del presente año, fecha a partir de la cual el Jurado de Investigción analizará los proyectos recibidos y dictaminará la decisión de los ganadores, de acuerdo a los siguientes factores:

  1. Aportación y aplicación práctica.
  2. Metodología, desarrollo y fundamentación.
  3. Investigación y documentación.
  4. Estilo, redacción y presentación.

Los tres primeros lugares de cada categoría se llevarán premios en efectivo de hasta 50 mil pesos mexicanos, los cuales serán entregados en el marco del evento Casa CONAC 2022 que se llevará a cabo el 11 y 12 de octubre del presente año.

Para conocer la información completa de esta convocatoria solo tienes que dar click aquí.

¿Te animas a participar?

Reaseguro, ¿qué es y para qué sirve?

Teniendo como base la transferencia de riesgo, pero pudiendo se útil para varios diferentes objetivos, el Reaseguro es una de las herramientas de gestión de riesgos más importantes a las que tienen acceso las Aseguradoras. El día de hoy les contaremos más acerca de esta rama de la Actuaría.

Seguramente habrás escuchado hablar del glamoroso mundo del reaseguro, el cual es una de las ramas más interesantes y que ofrecen un desarrollo multidisciplinario a quienes se desarrollan en ella; con eso en mente, en esta ocasión analizaremos a detalle el mundo del reaseguro, no solo desde el punto de vista conceptual, sino también nos sumergiremos en las condiciones laborales que lo enmarcan.

Primero lo primero, ¿qué es el reaseguro?

Para poder dar una definición de reaseguro es inevitable hablar antes del seguro, el cual lo podemos definir como un instrumento financiero que consiste en el reparto de un riesgo entre un número elevado de personas con necesidades similares de protección. De esta manera, un individuo que busca protección se acerca a un ente llamado Aseguradora para comprar una póliza que lo cubra en caso de alguna eventualidad y la Aseguradora tendrá la posibilidad de “diluir” el riesgo entre varias personas, haciendo más barato para los asegurados hacer frente a las inclemencias financieras provocadas por el evento.

El reaseguro lo podemos definir por lo tanto como un seguro para aseguradoras. Siendo un poco más formales, podemos decir que el reaseguro es la operación por medio de la cual una institución de seguro toma a su cargo, parcial o totalmente: a) un riesgo cubierto por otra o, b) el remanente de daños que exceda de la suma asegurada por el asegurador directo.

Entonces, ¿el reaseguro solo sirve para protección ante riesgos?

Pues sí y no.

Si bien la transferencia de riesgo es algo básico en cualquier contrato de reaseguro, hay ciertos esquemas donde esto pasa a segundo término y se busca cubrir alguna otra necesidad de manera primaria. A continuación te presentamos algunos de los usos más importantes que se le da a los contratos de reaseguro:

Flexibilidad en la suscripción para la Aseguradora: en los seguros de vida y salud es común que las Reaseguradoras ofrezcan acceso a sus manuales de suscripción a las Cedentes (Aseguradoras), así como capacitación no solo en el uso de dichos manuales, sino también en la toma de decisiones de los riesgos que se suscriban. Además de eso, las Aseguradoras pueden acercarse a su panel de reaseguro y pedir apoyo en la dictaminación de casos difíciles, considerando la experiencia global que tienen las Reaseguradoras.

Protección específica contra frecuencia o severidad: dependiendo del esquema de reaseguro, la Cedente puede definir si desea una protección especial contra fluctuaciones en el número de siniestros o bien, contra aquellos riesgos que por el volumen individual que representan pudieran poner en riesgo su rentabilidad.

Óptima diversificación de riesgos: las Reaseguradoras con mayor importancia y penetración en el mercado mexicano (e incluso latinoamericano) son extranjeras con capitales americanos o europeos . Esto desde un punto de vista económico puede ser bastante adecuado, puesto que los diferentes riesgos se trasladan a otros países, protegiendo a la economía local. Por ejemplo, los pasados dos años con la lamentable sobremortalidad que vivimos, muchas personas hicieron uso de su seguro de vida, las Aseguradoras que cubrían dichos riesgos a su vez tuvieron un uso mucho más grande que el acostumbrado de sus contratos de reaseguro y estos tuvieron que tocar los capitales de los que disponen para poder hacer frente a las obligaciones contractuales. Imagínate que el dinero de personajes como Warren Buffet fue usado para pagar un siniestro de vida en México.

Contribuye al financiamiento de las actividades de la entidad aseguradora: muchas veces las obligaciones bajo Solvencia II pueden verse aliviadas con un contrato de reaseguro con estas motivaciones, el cual surge en aquellas circunstancias en las que el reaseguro es más barato que la el requerimiento de capital, o cuando una aseguradora encuentra ciertas limitaciones en el uso tradicional del capital y el acceso al reaseguro es más rápido o más flexible.

Ayuda a entrar a (o salir de) una línea de negocio o área geográfica: muchas veces las Aseguradoras desean expandirse a nuevas líneas de negocio o nuevos mercados y pudieran ver ciertas complicaciones por la falta de experiencia tanto técnica como operativa de lo que implican este tipo de retos. De esta manera, la Reaseguradora puede brindar un acompañamiento aprovechando la experiencia más amplia que esta tiene.

Proporciona asesoría técnica: así como en la parte de suscripción, también desde un punto de vista técnico la Reaseguradora puede apoyar en términos técnicos a las aseguradoras, llegando incluso a diseñar toda la nota técnica de un determinado producto, a cambio simplemente de que se establezca una relación de reaseguro subyacente a dicho producto.

En general, las Reaseguradoras suelen brindar un acompañamiento integral a las compañías Cedentes, apoyándolas en diversas necesidades y haciendo de los contratos de reaseguro una de las herramientas administración de riesgos más flexibles que tienen las Aseguradoras.

¿Y cómo es trabajar en Reaseguro?

Como bien lo mencionamos anteriormento, las Reaseguradoras suelen ser empresas con mucho capital basadas en otros países, pero con presencia global. Esto contrasta un poco con el hecho de que el número de personas que laboran en estas empresas es mucho menor que el número promedio de empleados de las Aseguradoras. Por ejemplo, una aseguradora mediana en México que factura USD 100 millones al año puede ser conformada por alrededor de 200 empleados, mientras que una Reaseguradora que factura lo mismo en México puede tener solo una oficina de máximo 25 empleados en el país. Además esos mismos 25 empleados suelen brindar servicio a un área geográfica que comprende varios países. Este simple hecho nos lleva a pensar que los salarios suelen ser más altos que en el mercado asegurador.

Por otro lado, los actuarios que laboran en Reaseguro deben tener un conocimiento extenso no solo de los esquemas de reaseguro que brindan a los clientes, sino también deben conocer el contexto de los distintos mercados aseguradores que cubren ya que no es lo mismo un seguro de gastos médicos en México, que en Guatemala o que en Chile, por ejemplo.

También los actuarios que laboran en este ramo suelen tener actividades comerciales a la par de los deberes técnicos que deben cumplir, haciendo muy común los viajes, las comidas y los eventos con clientes.

¿Y a ti te gustaría trabajar en reaseguro?

Fallece Alberto Baillères, presidente honorario de Grupo BAL

El empresario de 90 se desempeñaba como presidente honorario de Grupo Bal, conglomerado al que pertenecen instituciones como el ITAM y GNP Seguros.

La noche de este jueves se reportó que a los 90 años murió Alberto Baillères González, el cuarto empresario más rico de México.

Baillères era presidente de Grupo BAL, un conglomerado de compañías mexicanas conformado Grupo Nacional Provincial (GNP Seguros), Medical Móvil, Grupo Profuturo y las tiendas Palacio de Hierro, entre otras.

Además, se le conocía como el Rey Midas Mexicano, debido a que también era propietario de Fresnillo, una de las minas productoras de plata más grande del mundo, la cual pertenece a la compañía Industrias Peñoles, fundada por su padre Raúl Baillères Chávez en marzo de 1887.

Los resultados hablan por sí solos: logró convertir a Grupo Peñoles en el mayor productor de plata del mundo, Grupo Nacional Provincial (GNP) participa hoy en todos los segmentos dentro del negocio de las aseguradoras, y Palacio de Hierro pasó de ser una de tantas tiendas departamentales a convertirse en una de las más importantes en el segmento medio-alto de su categoría, y una firma emblemática en el país por sus campañas de mercadotecnia.

Fuente: Infobae

El cambio de paradigma en los Seguros de Gastos Médicos

Los Seguros de Gastos Médicos privados en México tienen una penetración de aproximadamente 8%, lo cual es un número todavía bajo ya que se considera que el potencial de este tipo de productos pudiera llegar al 15%. Para lograr esto, será necesario que este tipo de coberturas se modernicen y se acoplen a las necesidades de las nuevas generaciones.

Hoy más que nunca se ha hecho evidente la importancia que los seguros tienen para la sociedad, especialmente si consideramos que en México, de acuerdo a la AMIS, la pandemia es ya el evento que ha causado más siniestralidad en la historia del sector asegurador, donde particularmente en el ramo de Gastos Médicos se han pagado aproximadamente 22,500 millones de pesos relativos al Covid-19, con una variabilidad inmensa entre los casos cubiertos que han ido desde unos cuantos cientos de pesos hasta el monto más alto de 52 millones de pesos.

Otro aspecto importante que se ha desnudado en los últimos meses, es el hecho del “aprovechamiento” que han tenido ciertas instituciones de salud privadas ante la situación de la pandemia, en la cual los costos para los tratamientos se encarecieron de manera importante, causando que las aseguradoras de este ramo que no tienen una adecuada gestión de gastos hospitalarios, sufrieron de pérdidas importantes, que posiblemente fueron transferidas al mercado reasegurador.

El paradigma

Si lo pudiéramos decir en una frase, el paradigma de los Seguros de Gastos Médicos es que estos deben proporcionar cuidados médicos para cubrir enfermedades. Si lo piensas, realmente incluso las tácticas para vender este tipo de coberturas van dirigidos a hacer ver los escenarios de enfermedad y costos relativos importantes asociados al tratamiento de esta, que pudieran afectar la solvencia y el patrimonio de una persona. Esto por supuesto tiene mucho sentido ya que incluso en el génesis de los seguros esta fue una de las principales premisas .

Sin embargo, particularmente para el tema de los Seguros de Gastos Médicos esto resulta algo problemático especialmente si consideramos la tendencia natural a la alza de los costos de los gastos médicos, lo cual con el paradigma actual lleva a la necesidad de aumentar las primas, comprometiendo la accesibilidad que pueden tener estos seguros. A continuación profundizamos un poco más en estos dos puntos.

Aumento en los costos

En el tema de los costos en los tratamientos y demás gastos hospitalarios, es natural que existan incrementos que hasta cierto puntos son inevitables y que son causados por alguna de las siguientes razones:

  1. Envejecimiento de la población
  2. Nuevas tecnologías y tratamientos disponibles
  3. Cambio climático
  4. Epidemias / Pandemias

Difícilmente se pueden tomar medidas desde el sector asegurador para tratar de mitigar los puntos anteriores, lo cual en muchos casos genera que las compañías de gastos médicos y salud simplemente aumenten las primas para tratar de equilibrar estos efectos, sin embargo, esto complica la accesibilidad a este tipo de coberturas, además de que convierte a dichas compañías en simples “pagadores”, siendo de esta manera ajenos a la salud de las personas. Entonces, ¿qué se puede hacer para tratar de gestionar de mejor manera los gastos?

Mecanismos de Control de Gastos

Como bien lo ha señalado el Actuario Eduardo Lara en algunas de sus publicaciones, podemos dividir la conformación de los seguros de salud en 3 grandes rubros que son los Beneficios, la Accesibilidad a proveedores y el Precio del seguro, de tal manera que únicamente dos de esa tres pueden variar, dejando la otra como pivote para que equilibre el sistema.

De esta manera, si se busca ofrecer un producto que tenga una amplia gama de beneficios en cuanto a las enfermedades y tratamientos que son cubiertos, un nivel alto de suma asegurada y  una participación del asegurado (deducibles y coaseguros) baja, así como una amplia red de proveedores a la cual pueden acceder los asegurados, entonces el precio de este seguro tendrá un costo alto.

Por otro lado si lo que se busca es que el precio sea bajo y además una accesibilidad amplia con una red abierta por ejemplo, entonces los beneficios tendrán que minimizarse, excluyendo enfermedades, limitando la suma asegurada y maximizando la participación del asegurado. En otro escenario, si lo que se busca es tener un precio no muy alto y un buen nivel de beneficios, entonces la red de proveedores será cerrada, de manera que los asegurados solo puedan recibir atención de proveedores muy específicos.

Por supuesto que lo anterior funciona en un punto cuando se están diseñando los productos, pero, ¿qué se puede hacer entonces cuando se tienen carteras un tanto maduras donde puede ser difícil hacer muchos cambios en cuanto a beneficios y accesibilidad? Además de aumentar las primas, algo que se puede hacer es tener una mejor gestión de costos hospitalarios, de tal manera que la compañía pueda involucrarse con sus proveedores y cersiorarse de que lo que se cobra está en línea con lo que indica el mercado, que los tratamientos que se dieron realmente estaban incluidos en el producto contratado y que no se le carguen a la aseguradora gastos que no deberían cubrir.

Desafortunadamente muchas compañías no tienen este tipo de gestiones o procesos en este sentido tan robustos, lo cual generó que en lo que llevamos de pandemia muchas aseguradoras sufrieran pérdidas, mientras que otras que sí tienen procesos más robustos no tuvieron grandes complicaciones en este ramo.

¿Y qué hay del bienestar?

Desde hace algunos años, algunas compañías de seguros en otros países han lanzado programas de bienestar como complemento a sus productos de gastos médicos, los cuales funcionan con un sistema de recompensas con apoyo de nuevas tecnologías y analítica de datos, donde a los asegurados obtienen beneficios de diferentes niveles siempre que demuestren que realizan actividades o tienen hábitos saludables, que pueden ser hacer ejercicio, hacer compras de víveres saludables, hacerse chequeos médicos periódicamente, entre otros.

Se ha demostrado que si bien estas coberturas por sí solas no generan grandes utilidades a las compañías, lo cierto es que sí generan una mejoría en la siniestralidad de las coberturas de Gastos Médicos, de tal manera que se cubre un triple propósito: cuidar la salud de los asegurados, cuidar la siniestralidad de los productos de gastos médicos y mantener un equilibrio en las primas de seguros.

Conclusión

Con todo lo anterior, podemos decir que algunos elementos que tienen las compañías de seguros que ofrecen productos de gastos médicos y salud para cuidar su rentabilidad sin tener la necesidad de caer en la espiral de aumento de primas y ofrecer soluciones a sus asegurados es tener una gestión de gastos hospitalarios robusta, diseñar adecuadamente la accesibilidad y nivel de beneficios que se ofrecerán y empezar a pensar en programas de bienestar que incentiven hábitos y conductas saludables.

 

6 cosas que debes saber como Actuario antes de salir al mundo laboral

¿Ser becario? ¿Hacer una maestría? ¿Qué tal un diplomado? ¿Empezar a trabajar? ¿En qué rama? ¿Sector público o privado? Las preguntas en el punto de tu vida cuando estás cerca de terminar tus estudios son muchas y no parece existir un camino perfecto que seguir. ¿Qué hacer entonces?

Si eres estudiante de Actuaría y te encuentras en los últimos semestres, o bien, te encuentras en la situación de que acabaste todas tus materias, seguramente estás en un momento en que atraviesas mucha incertidumbre ya que difícilmente sabes a que te quieres dedicar, incluso aunque creas que lo sepas, es muy probable que al final prefieras otra cosa. Para tratar de  aliviar esos momentos sinuosos, aquí te compartimos algunos puntos a tener en cuenta.

1. ¿Es buena idea hacer una maestría?

Pues como todo en esta vida, eso depende. Primeramente hay que considerar qué tan seguro te encuentras de estudiar x o y maestría, por lo que si es un tema que te apasiona y en el que tienes un interés genuino, no lo pienses más y ve por eso. Dicho de otra forma, si tu objetivo es estudiar la maestría per se y no lo que puedes obtener después en el campo laboral con esa maestría, entonces estúdiala.

Por otro lado, si tu idea de estudiar una maestría es para buscar enriquecer tu currículum y tener una mejor perspectiva laboral, entonces quizá no sea la mejor idea hacerlo, ya que cuando salgas al campo de trabajo notarás la triste realidad de que la experiencia laboral es más importante que este tipo de estudios de posgrado, por lo que te sentirás muy frustrado si ves a alguien de tu generación, con menos estudios que tú pero que tiene un mejor trabajo ya que en el tiempo que estuviste estudiando, esa persona estuvo trabajando y ganando valiosa experiencia. La recomendación entonces sería mejor estudiar un diplomado o un curso que acelere la obtención de conocimientos que te ayuden al salir al campo laboral. Ahora que si vas a estudiar la maestría en una de las universidades del Top 10 mundial, ignora todo lo anterior.

2. ¿Cómo abordar las primeras entrevistas de trabajo?

Después de mandar solicitud a varias compañías ofreciendo vacantes que has encontrado en línea, donde por cierto es muy probable que el giro de estas empresas y las áreas de dichas vacantes sea bastante variado, habrá algunas que se interesen en tu perfil y te pidan ir a una entrevista, para lo cual debes tener en cuenta algunas cuestiones:

  • Arréglate para la ocasión. Ya sabes, la primera impresión nunca se olvida, así que cerciórate que tu indumentaria, cabello y aliño en general sean impecables.
  • No exageres. Probablemente en este punto de tu carrera no hayas tenido ningún trabajo, o bien, tus trabajos hasta el momento hayan sido en puestos no tan altos, pero no te preocupes, esto es algo que tus entrevistadores tienen en cuenta y realmente no esperan que hayas tenido gente a tu cargo o que hayas estado al frente de proyectos de millones de dólares, lo que quieren es conocer a la persona, que les cuentes algunas cosas sobre ti y puedan ver si eres alguien responsable con quien podrán trabajar día con día, así que no inventes cosas que no pasaron.
  • Imagina que estás en una plática con tu mejor amigo(a) que no has visto en años. Piensa en esa amistad con quien llevas mucho tiempo sin hablar, pero que sigue siendo muy importante para ti; si te encontraras con esa persona, seguramente te haría muchas preguntas, a las que tú le contarías todo con mucha emoción y soltura. Pues piensa que quien te entrevista es justo ese amigo(a) importante. Esto facilitará muchísimo las cosas y te hará aligerar los nervios.

3. Tu primer trabajo no tiene que ser el último

Después de varias entrevistas (o quizá ninguna, si eres hijo de alguien importante en el mundo actuarial…) entrarás al que será tu primer empleo formal como un adulto responsable e independiente.  Ahí conocerás a mucha gente y aprenderás muchas cosas nuevas que seguramente no aprendiste en la escuela, pero que hubieras deseado haber aprendido.

Pasando algunas semanas y meses ya te será posible entender cómo son las cosas dentro de ese lugar de trabajo, no solamente en cuestión de las actividades que realizas y los temas que teóricos y prácticos que tienes que saber, sino también ya tendrás mucha información acerca del “ecosistema” laboral que va desde el ambiente que se maneja, el tipo de jefes que hay, los sueldos y prestaciones que hay en puestos más altos y, principalmente, qué tan fácil o difícil es subir o llegar lejos.

Seamos francos, a partir de este punto es muy probable que pongas en duda tu continuidad en este lugar de trabajo, ya sea porque no te gustan las actividades, o el ambiente o las condiciones laborales. Todo es válido y estás en todo tu derecho de buscar algo más, aún cuando hayas estado poco tiempo ahí, así que no te sientas mal si otros te dicen que no será bueno para tu carrera irte y que es un defecto de los millenials el cambiar de puesto cada pocos años. No los escuches, al final con el esquema actual de seguridad social vas a tener una pensión ridículamente baja, así que enfoca tus años de trabajo en estar en el mejor lugar posible, así sea por poco tiempo.

4. Mejora tus habilidades sociales y de comunicación

En la escuela seguramente eras muy bueno haciendo demostraciones de la teoría espectral sin una mano y sin ver, lo cual es digno de aplaudirse por sí solo, sin embargo, en el mundo laboral (y en la vida en general) necesitas también de otras habilidades para sobresalir que te den un plus y esto es que puedas desenvolverte de buena manera, llevarte bien con tus compañeros, trabajar adecuadamente en equipo, explicar a los demás lo que hiciste y por qué lo hiciste y en general tener la capacidad de hablar con camaradería con cualquiera de cualquier tema sin que te paralices o te tiemblen las rodillas o se te quiebre la voz.

No estamos diciendo que tienes que saberlo todo, sino que puedas hablar con soltura. ¿No sabes algo? Solo dilo y si es importante ofrece una solución al respecto. ¿No estás de acuerdo en algo? Comentalo con la persona en cuestión, con respeto y sin afán de buscar conflictos, sino de encontrar una solución. ¿Te piden presentar algo frente a personas de otros equipos u otros superiores? Controla tus nervios, recuerda que ellos también son personas y que en algún momento estuvieron donde tú estás.

Para este punto quizá sea bueno que tomes un curso de comunicación, oratoria y liderazgo.

5. Lo que los jefes quieren

Una buena manera de definir el trabajo es que es aquel lugar al que asistes diariamente (presencial o en línea) para llevar a cabo actividades que hagan que tu jefe tenga menos cosas de qué preocuparse y en la medida en que puedas desempeñarte de tal manera que poco a poco tus superiores dejen de preocuparse de las cuestiones que llevas a tu cargo es que podrás ir subiendo la escalera corporativa.

Así que nuestra recomendación es que siempre que hables con tu jefe vayas con soluciones, no con problemas. Imagínate si alguien que trabaja para ti te dice “Jefe, la macro que calcula la reserva está tardando mucho, ¿qué hago?” Seguro tu mente se inundará de pensamientos acerca de cómo resolver ese tema de la mejor manera y en tiempo y tendrás que iniciar una cadena de pensamiento a partir del problema existente.

Ahora bien, imagina que en lugar de eso, esa persona te dice lo siguiente: “Jefe, la macro que calcula la reserva está tardando mucho, así que me metí al código y le hice algunas modificaciones que hicieron el proceso más rápido, ¿crees que lo puedas revisar para estar seguros de que no hay errores?” Con esto, ya no partes del problema, sino que ya hay un camino recorrido y una posible solución, solo tienes que cerciorarte de que efectivamente se resolviera todo de manera correcta, lo cual es sumamente más fácil y te da más tiempo de pensar en otras cosas que si tuvieras que resolver el problema tú solo.

En pocas palabras, sé proactivo y enfocado en soluciones.

6. No sigas tus sueños, sigue tu plan

No solo en tu carrera profesional, sino en tu vida en general, es vital que tengas un plan, que sepas hacia dónde estás yendo y que aunque a veces te desvíes, puedas retomar el camino en cualquier momento. Algo que te puede ayudar es recordar la frase “Cuando no sabes hacia dónde navegas, ningún viento es favorable.

Ahora, esto también implica que exista una dosis de realismo, por eso es que no nos atrevimos a definir esto como un sueño, sino más bien como un plan. Algo que sepas y que estés convencido de que puedas lograr y que tengas claro lo que tienes que hacer y el tiempo que va a tomar. Nuevamente recalcamos que tienen que ser cosas asequibles, no pienses que con desearlo en un mes ya vas a ser el director.

Conclusión

Hay muchas cosas que nadie te dice o que son imposibles entender acerca de terminar la carrera hasta que no lo vives. Aquí repasamos algunos puntos los cuales simplemente van encaminados a que esta curva de aprendizaje no sea tan dura y puedas evitar frustraciones futuras.

 

 

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